Invitaciones de bautizo: texto y qué incluir
Un bautizo tiene dos partes que la gente confunde constantemente: la ceremonia en la iglesia y la comida de después. La invitación funciona cuando deja clarísimo dónde empieza cada una y a qué hora.
Lo que no puede faltar
El nombre del bebé, el de los padres, la parroquia con su dirección, la hora de la ceremonia y la hora y el sitio de la celebración posterior. Si el bautizo va dentro de una misa dominical, decidlo: cambia a qué hora hay que estar sentado.
La hora de llegada merece su línea aparte. Entrar tarde a un bautizo se nota mucho más que llegar tarde a una boda, y basta con escribir «a las 11:45, la ceremonia empieza a las 12:00».
- Nombre del bebé y de los padres
- Parroquia, dirección y hora de la ceremonia
- Nombre de los padrinos, si van en la invitación
- Hora y lugar de la comida posterior
Los padrinos, y cómo nombrarlos
En España es habitual que los padrinos aparezcan en la invitación, justo debajo de los padres. Es un gesto que se agradece y que además le dice al resto de la familia quiénes son, cosa que no siempre se sabe.
Si preferís no nombrarlos, no pasa nada: la invitación no es el documento oficial de nada. Lo que conviene evitar es nombrar a unos y a otros no.
Ejemplos de texto
Clásico: «Marta y Diego tienen la alegría de invitarles al bautizo de su hijo Mateo, que se celebrará el sábado 12 de septiembre a las 12:00 en la Parroquia de San Miguel». Cercano: «Mateo se bautiza. Sábado 12 de septiembre, a las doce, en San Miguel. Después comemos todos juntos».
Para la parte de después basta una línea: «A continuación os esperamos en el Restaurante La Alameda, a las 14:00». Y si hay algo que los invitados deban traer o saber —aparcamiento, si hay niños, si hay menú infantil—, va debajo, en pequeño.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta antelación se manda una invitación de bautizo?
De tres a cuatro semanas es lo normal. Si hay familia que viaja o cae en verano, un mes y medio da margen para que puedan organizarse.
¿Hay que decir algo sobre los regalos?
Solo si tenéis una preferencia clara. Una línea corta y amable al final es suficiente; si no decís nada, la gente hará lo de siempre, que en España suele ser un detalle o un sobre.